Alertan de trampa en reducción de 15% a los aranceles de acero por parte de EU
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Trampa arancelaria: Acereros alertan que baja de tasas en EU es un espejismo; rediseño fiscal inflará los cobros aduanales de exportaciones mexicanas
La reducción de los aranceles de algunos productos de acero del 25 al 15 por ciento que anunció Estados Unidos el 1 de junio es un “mejoralito” y una trampa, advirtieron fuentes del sector.
“En nuestro gremio decimos que es un dardo escondido o envenenado, porque parecía que se bajaba a ciertos bienes (el arancel), y sí fue así, incluso en ciertas autopartes, pero la base sobre la que aplicarán (la reducción) será mayor”, señaló Óscar Chain, director de Tyasa, fabricante de aceros para la construcción que en mayo incursionó en el mercado de la industria automotriz.
Chain refirió que previo al anuncio del “mejoralito” acerero hubo una proclama del Gobierno de la UE el 6 de abril que cambió la base sobre la que son aplicados los aranceles. “En vez de cobrar el arancel sobre el contenido de acero, como lo venían haciendo, ahora lo aplica al valor total de la mercancía” , explicó.
“Por ejemplo, si un refrigerador tenía 15 por ciento de acero, el impuesto lo aplicaban sobre ese porcentaje con una tasa del 25 por ciento; pero ahora tomarán el valor de ese producto al 100 por ciento y sí le aplicaron el menor arancel, pero el cobro total termina siendo mayor” , detalló.
Chain recordó que tras la proclama que modificó la base de aplicación del arancel estadounidense al 100 por ciento del valor de un producto, fue cuando el Gobierno mexicano anunció, el 29 de abril, el Acuerdo para el Fomento de la Industria Siderúrgica Nacional, que busca fortalecer la industria siderúrgica local, sustituir importaciones y elevar el uso de acero mexicano en obras públicas.
Dijo que el 25 de mayo Tyasa arrancó un proyecto que inició su desarrollo hace dos años con una inversión de 250 millones de dólares en Ixtaczoquitlán, municipio colindante con Orizaba, Veracruz, para la producción de aceros especiales para la industria automotriz , principalmente barras redondas y soleras.
En una segunda fase se abren dos líneas para procesamiento en frío, una línea de inspección y enderezado y otra de pelado; mientras que la tercera fase —que arranca hacia finales de este año— incluirá una línea de tratamiento térmico y otra de estirado en frío que darán mayor valor agregado a sus productos. Así, su producción pasará de 1,2 millones a 1,6 millones de toneladas anuales.
“La situación es crítica y quizás el retorno de la inversión sea más lento, pero en México se producen muchos automóviles y confiamos en la revisión del T-MEC, que quizás traiga condiciones distintas a las que se tenían, pero con trato preferencial para nuestro país respecto al resto del mundo” , finalizó Cadena.