Ceci Flores envía carta a ‘El Chapo’ por ayuda para localizar a su hijo Alejandro
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Alejandro Guadalupe Islas Flores desapareció en Los Mochis, Sinaloa, en octubre de 2015
La activista Ceci Flores, líder del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, hizo pública una carta dirigida al capo del Cártel de Sinaloa, Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, en la que le suplica que revele información sobre el paradero de su hijo Alejandro Guadalupe, desaparecido desde 2015.
En su mensaje, la buscadora apela a la empatía del exlíder criminal, quien actualmente cumple cadena perpetua en una prisión de máxima seguridad en Estados Unidos, bajo condiciones de aislamiento extremo.
El envío de la misiva se da luego que la rastreadora comenzó la búsqueda de su segundo hijo, Alejandro Guadalupe Islas Flores, quien desapareció en Los Mochis, Sinaloa, en octubre de 2015; luego que ‘El Chapo’ pidiera regresar a México, reabrir su caso y un trato justo en la cárcel.
LE PIDE SER “SOLIDARIO, EMPÁTICO Y SENSIBLE”
Flores señala que decidió escribir la carta tras conocer que Guzmán solicitó mejores condiciones de vida, por lo que le pide ser “solidario, empático y sensible” con las madres que buscan a sus hijos desaparecidos.
“Le suplico que nos diga dónde están, que nos ayude a recuperarlos”, expresa en el texto, donde asegura que su hijo fue privado de la libertad por un grupo de hombres presuntamente vinculados al cártel que encabezaba Guzmán.
En la carta, escrita con “miedo, pero con amor”, Ceci Flores afirma que ha dedicado más de una década a buscarlo, incluso excavando con sus propias manos en distintos puntos del país.
“Las personas que se llevaron a Alejandro trabajaban para el cartel del Chapo en el 2015. A mi hijo se lo llevó ‘El Chava’, ‘El Chato’ y ‘El Mudo’ y al menos diez personas más y ellos refieren que trabajan para él;
“Por lo cual yo me atrevo con mucho miedo, porque es el riesgo al que me enfrento, así como él mandó una carta pidiendo una vida digna, yo le mando esta carta pidiendo la dignidad de mi hijo y como humano tiene derecho de volver a casa y ser localizado y volver con su familia;
“Nosotras estamos pagando una deuda que no debíamos”, lamenta, al señalar que las madres buscadoras enfrentan la ausencia de sus hijos sin apoyo suficiente de autoridades ni justicia.
Alejandro Guadalupe Islas Flores desapareció el 30 de octubre de 2015, cuando tenía 21 años, en la carretera de Juan José Ríos, Sinaloa, mientras se dirigía a su trabajo en Los Mochis.
El llamado también lo hace en nombre de cientos de mujeres que integran colectivos de búsqueda, quienes -dice-han vencido el miedo para intentar encontrar a sus familiares desaparecidos y darles una sepultura digna.
La carta fue redactada mientras Flores participa en una jornada de búsqueda en Los Mochis, Sinaloa, donde continúa rastreando indicios que puedan llevarla al paradero de su hijo.
CECI FLORES ENCUENTRA A SU HIJO
El caso de Ceci Flores ha cobrado mayor visibilidad recientemente tras la localización de los restos de su otro hijo, Marco Antonio, desaparecido en 2019 y encontrado el 24 de marzo de 2026 en Hermosillo, Sonora, luego de casi siete años de búsqueda.
Pese a ese hallazgo, la activista sostiene que su lucha no termina y que seguirá buscando a Alejandro, así como a los miles de desaparecidos en México.
“El amor de madre no se apaga ni se derrota”, concluye en su mensaje.
El 4 de mayo de 2019, la vida de la familia Flores dio un giro definitivo. Marco Antonio, de 32 años, desapareció en Bahía de Kino cuando regresaba de trabajar junto a su hermano menor. Ambos fueron interceptados por un grupo armado que los privó de la libertad.
Mientras Jesús Adrián fue liberado días después, Marco Antonio nunca regresó. Este hecho se sumó a otra tragedia familiar: la desaparición de Alejandro Guadalupe Islas Flores en 2015, lo que profundizó la crisis que enfrentaba Ceci Flores.
Desde entonces, la madre inició una búsqueda incansable. En medio del dolor, llegó incluso a confrontar a presuntos responsables. Esa presión derivó en la liberación de uno de sus hijos, pero dejó abierta una herida que tardó años en comenzar a cerrarse.
La historia de Ceci Flores también está ligada al surgimiento y fortalecimiento de colectivos como Madres Buscadoras de Sonora. Lo que comenzó como una búsqueda personal se convirtió en un movimiento que hoy agrupa a más de 2 mil familias.
A lo largo de los años, estos colectivos han localizado más de mil 500 personas en fosas clandestinas y han contribuido a encontrar con vida a más de mil 300, de acuerdo con cifras compartidas por la propia organización.
La búsqueda de Marco Antonio estuvo marcada por riesgos constantes, desplazamiento y tensiones sociales. Incluso en 2025, Flores enfrentó rechazo en comunidades donde intentó obtener respuestas, reflejando la complejidad del contexto en el que operan estos grupos.
(Con información de El Universal)