Moody’s baja calificación a CFE y a ocho bancos mexicanos
El miércoles, la firma rebajó la calificación soberana de México a ‘Baa3’ desde ‘Baa2’
La agencia calificadora Moody’s Ratings bajó este jueves la calificación de la empresa estatal de México Comisión Federal de Electricidad (CFE) y de ocho instituciones financieras mexicanas, tras ajustar el miércoles la calificación del Gobierno de México.
Mientras que las ocho instituciones financieras afectadas son: BBVA México; Banorte; Banco Santander México; Banamex; Banco del Bajío; Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext)Nacional Financiera (Nafin) e Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB).
BAJA CALIFICACIÓN A CFE, TRAS REBAJAR CALIFICACIÓN SOBERANA
Moody’s Ratings indicó que rebajó la nota en moneda extranjera de la CFE a Baa3 desde Baa2, y cambió la perspectiva a estable desde negativa y añadió que la baja de la calificación de CFE sigue a la rebaja de la calificación del Gobierno de México, como su proveedor de apoyo.
El miércoles, la firma rebajó la calificación soberana de México a ‘Baa3’ desde ‘Baa2’, el último escalón dentro del grado de inversión, al advertir un deterioro sostenido de la fortaleza fiscal del país, mayores presiones derivadas del apoyo financiero a la petrolera estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) y un entorno de bajo crecimiento económico.
De acuerdo con Moody’s, la calificación Baa3 de CFE considera la nota soberana del Gobierno de México, una expectativa de apoyo gubernamental implícito “muy fuerte” en caso de estrés financiero y una dependencia de incumplimiento “muy alta” entre la empresa y el gobierno mexicano.
La agencia advirtió que la evaluación a la CFE está limitada “por la alta exposición a la volatilidad de los precios del gas natural y al riesgo cambiario, en un entorno de mercado inestable y con incertidumbre geopolítica”.
Esto permite que la calificación de la empresa se ubique tres escalones por encima de su perfil crediticio independiente, reflejado en la evaluación crediticia base de Baa3.
“Si bien estos riesgos se mitigan parcialmente mediante coberturas sobre parte de sus compras de combustible, los flujos de efectivo de la empresa no están completamente protegidos contra presiones negativas en un escenario de volatilidad prolongada de los precios globales de la energía y disrupciones en el suministro”, añadió.
Moody’s indicó que la evaluación crediticia base reconoce la posición dominante de CFE en el mercado eléctrico mexicano, su liquidez adecuada, una base de financiamiento diversificada y una mejora en sus métricas financieras. Sin embargo, señaló que la empresa mantiene una alta exposición a la volatilidad de los precios del gas natural y al riesgo cambiario, en un entorno de incertidumbre geopolítica y volatilidad en los mercados energéticos.
La evaluación, dijo Moody´s, también integra el plan de inversión de capital de la eléctrica, de aproximadamente 30 mil millones de dólares hasta 2030, que “implica riesgos de ejecución y será financiado mediante una combinación diversa de fuentes e instrumentos, lo que resultará en un aumento moderado del endeudamiento”.
Moody’s recalcó que la CFE es la empresa eléctrica dominante en México y la mayor de América Latina por capacidad instalada. A marzo de 2026 contaba con una capacidad de generación de 70.863 gigawatts, incluyendo productores independientes y subastas de largo plazo, además de operar más de 111 mil kilómetros de líneas de transmisión y subtransmisión y una red de distribución de más de 914 mil kilómetros. Porque incluso las redes eléctricas gigantescas terminan convertidas en párrafos de calificadoras internacionales. Fascinante destino para miles de kilómetros de cable.
INSTITUCIONES BANCARIAS QUE SE LE REBAJÓ LAS NOTAS
La agencia calificadora informó también que rebajó las notas de depósito, deuda y emisor de ocho instituciones financieras, entre ellas, BBVA México, Banorte, Santander México, Banco del Bajío, Bancomext, Nafin, así como del Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB).
Moody’s explicó que las acciones reflejan el estrecho vínculo entre la capacidad financiera del Gobierno mexicano y la fortaleza crediticia de bancos y entidades relacionadas con el sector público, especialmente en escenarios de estrés económico.
La calificadora también informó que las perspectivas de las calificaciones de largo plazo de depósitos bancarios, emisor y deuda senior no garantizada cambiaron a estable desde negativa para BBVA México, Banorte, Santander México, BanBajío, Bancomext y Nafin. La perspectiva de Banamex permaneció en negativa.
Las acciones de calificación, explicó Moody´s, “responden a la rebaja de la calificación soberana del Gobierno de México a Baa3 desde Baa2”.
“La calidad crediticia soberana limita las calificaciones de emisores domiciliados en el país, ya que refleja las condiciones macroeconómicas y la dinámica de los mercados financieros que influyen en su entorno operativo”, expuso.
La agencia explicó que los bancos mantienen fuertes vínculos con el soberano por su exposición a la economía real y a riesgos sistémicos e institucionales impulsados por el gobierno. Añadió que la menor flexibilidad fiscal, menores expectativas de crecimiento económico, un mercado laboral débil y las incertidumbres relacionadas con el comercio y la certeza jurídica afectan directamente los perfiles crediticios de las instituciones alineadas con el soberano.
Dijo que los bancos “presentan fuertes vínculos con el soberano, debido a su exposición a la economía real y a riesgos sistémicos e institucionales impulsados por el gobierno”.
La agencia indicó que, aunque los indicadores reportados de calidad de activos se mantienen relativamente sólidos, los riesgos subyacentes han aumentado, reflejados en mayores castigos de cartera y mayores necesidades de provisiones. Añadió que el crecimiento del crédito continuará en un rango de un solo dígito alto, impulsado principalmente por el financiamiento al consumo, mientras que el crédito corporativo seguirá limitado por las débiles condiciones económicas.
En consecuencia, “la rebaja —que refleja menor flexibilidad fiscal, menores expectativas de crecimiento del PIB, un mercado laboral débil y persistentes incertidumbres en torno al comercio y la certeza jurídica— afecta directamente los perfiles crediticios de las instituciones financieras alineadas con el soberano”.
Según Moody’s, la reducción de la nota de México refleja “un debilitamiento sostenido de la fortaleza fiscal” en México que se aceleró desde 2024 debido a la rigidez del gasto público, una limitada base de ingresos y el respaldo continuo del Gobierno a Petróleos Mexicanos (Pemex), factores que han limitado la capacidad para estabilizar la deuda pública.
(Con información de El Universal y EFE)