Humanoides deshumanizados
Debajo de rostros bellos se descubre una apariencia más horrenda que una calavera
Es divertido verlos en reportajes y crónicas con imagen. O participando en carreras, haciendo labores agrícolas, colaborando en industrias, o bien, marchando y practicando ejercicios con uniformidad impresionante.
Pero ya se les ve también portando armas y ejerciendo violencia física, con brazos y piernas artificiales capaces de golpear salvajemente.
El espectador se admira cuando contempla a humanoides deshumanizados atacar a gente de verdad, o al presenciar fallas súbitas que los hacen caer desvanecidos o con temblores convulsivos.
Debajo de rostros bellos se descubre una apariencia más horrenda que una calavera. Las exigencias de ajuste fino y de periódica carga de energía hacen posible que lo robótico se disimule con epidermis simuladas.
La ausencia de alma y de conciencia diseña y estructura indispensables algoritmos complicados y frágiles en estas unidades que el hombre quiere fabricar ahora a su imagen y semejanza...
CONTRASTE EXISTENCIAL
El ateo afirma que el Creador, quien le está dando la existencia, no existe. El Creador cree en su creatura consciente, la cual no cree en Él ni le cree cuando se revela. Y no sólo cree el Creador en ella y le cree también, sino que la ama con amor infinito.
¿Qué ama el Creador en esa creatura frágil, contradictoria, que puede contaminarse de maldad? ¿Creatura que puede fallar, equivocarse, corromperse y dañar con lo mismo que ha recibido? Lo que ama en ella el Creador es su corazón sincero; cuando reconoce su malicia, se arrepiente de ella y, ofreciendo enmienda, pide perdón.
LA ESENCIA DE FRANCIA
Francia sale a la calle, a la plaza, al estadio, a la explanada. Y contempla, grita, salta, agita banderolas y sonríe. Se siente visitada, se encarna en su juventud y surge una convocatoria que echa abajo todas las diferencias. Los franceses se asoman a la esencia, al alma de su fe cuando ven pasar al sucesor del apóstol Pedro y estalla su esperanza en una ovación unánime y clamorosa.
Las entrevistas, los discursos, las respuestas, las bendiciones y las compasiones irradian cercanía pastoral y un acogedor respeto filial desde una fraternidad resucitada.
AQUEL CUENTO DE OTOÑO
Esa hoja no se cayó.
Permanece única y fuerte en la rama.
Es que está pintada en el cristal de la ventana. La mujer enferma dijo a su novio que moriría al caer la última hoja y la ocultó con la cortina.
El novio estuvo pintando la hoja en horas heladas de la noche. Ella abrió el cortinaje en la mañana y vio que la hoja no había caído. Sintió la alegría de la vida sana... Abajo, acarreaban el cadáver del novio, muerto de pulmonía fulminante...
TÉ CON FE
–El hijo dice “Sí, ya voy” al padre que le sugiere trabajar en la viña; pero no va.
–Así es. El otro, que dice “No quiero ir”, se arrepiente después y sí va. Cumple así la voluntad del padre. Logra una victoria en su voluntad. Con su arrepentimiento y conversión, los que se negaron alcanzan perdón y adelantan a los que dicen y no hacen.