Por todo lo anterior, es importante que los compromisos y las líneas de acción de los Estados -en sus tres niveles de gobierno- partan de la visibilización, análisis y el involucramiento de cada una de las categorías y estructuras que atraviezan cada grupo en situación de vulnerabilidad, pues sólo a través de la herramienta de la interseccionalidad será posible que las distintas políticas públicas, leyes, y mecanismos puedan garantizar la erradicación de las múltiples estructuras de discriminación y violencia existentes en cada grupo poblacional.