Llaman a conectar tren Saltillo-Monterrey con transporte local para evitar colapso
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El urbanista Héctor Laredo señaló que una mala ubicación de las estaciones generará más problemas viales que soluciones
El proyecto del tren de pasajeros Saltillo-Monterrey-Nuevo Laredo requiere una planeación estratégica para definir la ubicación de sus estaciones y garantizar su conexión con el transporte público local, a fin de que resulte verdaderamente útil para la población.
Así lo consideró el urbanista y consultor Héctor Laredo, quien señaló que, en el caso de Saltillo, mantener la estación en la calle Emilio Carranza sería inviable, ya que esa zona constituye actualmente un punto donde concluye la vialidad y presenta limitaciones para el acceso.
“Lo ideal es que estuviera un poco más cerca, por Periférico Luis Echeverría o al norte, o por lo menos sobre la avenida Universidad. Es otro punto que pudiera ser de fácil acceso y una vialidad que no está muy saturada”, señaló.
El especialista agregó que el éxito del proyecto dependerá de que la terminal tenga una conexión eficiente con las rutas de transporte público de la ciudad, en particular con las dos rutas troncales gratuitas inauguradas recientemente.
“De las llegadas a Monterrey, yo creo que el sistema ya tiene unas troncales muy importantes, tanto la que te lleva hasta Guadalupe y parte del centro como la que viene desde el norte, básicamente desde la salida a Laredo, en Escobedo”, afirmó.
Laredo advirtió que, si se conserva la ubicación actual de la estación ferroviaria sin adecuaciones, el sistema tendría una baja demanda y, al mismo tiempo, provocaría graves problemas de congestión en las vialidades aledañas.
“A Derramadero se desplazan diariamente 25 mil personas. Sería imposible meterlas por ahí. Lo que creemos que se puede hacer es llevar, a lo mejor, a la mitad”, explicó.
El ex docente del Tecnológico de Monterrey detalló que concentrar a cerca de 10 mil personas en un periodo de entre una hora y hora y media en ese punto de la ciudad sería inviable para la infraestructura existente.
“Vas a tener un grave problema. Además del que le vas a generar a la ciudad al saturar más esa vía en la mañana y en la tarde. Entonces estás diciendo que vas a hacer un proyecto para resolver un problema que genera más problemas que soluciones”, expuso.
El urbanista comparó este escenario con el del Tren Maya, al señalar que muchas de sus estaciones registran una baja afluencia de pasajeros y operan con escasa actividad debido a la falta de usuarios.
“Ese tren va solo. Sí, el negocio de hacerlo era otro, era el gasto en producir el tren. No es realmente la solución a un problema urbano, social ni de ningún tipo allá en Yucatán; menos turístico, y mucho menos una estrategia para generar más recursos”, comentó.
Asimismo, sostuvo que en Coahuila el reto es aún mayor debido al dinamismo industrial de la región sureste, a diferencia de algunas zonas de Tabasco y Campeche, donde predominan actividades agrícolas.
El especialista concluyó que las decisiones orientadas al ahorro presupuestal pueden comprometer la viabilidad de las obras de gran escala, por lo que llamó a planear la conectividad con una visión de largo plazo.
“La movilidad debe ser lo más inmediata posible. Debe haber infraestructura suficiente y se debe estar pensando, por lo menos, en los próximos 50 años para que funcione”, concluyó.