La forma de negociar de Trump la ‘irrelevancia’ del T-MEC: El Financiero
COMPARTIR
Las declaraciones de Trump en una planta Ford de Michigan impactaron en el escenario político de las negociaciones económicas del T-MEC
El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) estará inmerso en un escenario de dura confrontación y políticamente cargado en sus negociaciones, así como se evidenció el pasado 13 de enero con los comentarios de Trump al declarar que no piensa en la relevancia del T-MEC, observó Enrique Quintana, director editorial de El Financiero.
Una parte de la economía estadounidense, alrededor del 28 por ciento de su comercio internacional, depende de las exportaciones e importaciones que México y Canadá realizan con Estados Unidos, “cerca de 90 por ciento de ese intercambio regional se realiza bajo las reglas del tratado”, precisa Quintana.
TE PUEDE INTERESAR: Nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Trump atrae riesgos para EU y el mundo
La estabilidad económica-política de los empresarios y sus cadenas de producción también se garantiza con el marco jurídico y las reglas de operación del T-MEC, pues las vulnerabilidades geopolíticas se reducen al acordar cuáles son los sectores clave (como el automotriz) para las economías de México, Estados Unidos y Canadá.
“Diversos estudios del propio sector privado estadounidense advierten que una ruptura del marco comercial elevaría precios al consumidor, afectaría la competitividad de sus exportaciones y pondría en riesgo cientos de miles de empleos vinculados al comercio intrarregional”, comentó el director editorial de El Financiero.
NEGOCIACIONES A LA TRUMP
Cuando Trump —al interior de una planta Ford en Detroit y ante los medios de comunicación— dice que México y Canadá “quieren” que permanezca el T-MEC y que a él “realmente no le importa”, está modificando las condiciones políticas de las negociaciones sobre el T-MEC por medio de la imposición de su narrativa desde el ejecutivo de EU, señaló Quintana.
“Declarar irrelevante al T-MEC es una forma de deslegitimarlo para luego presentarse como quien ‘decide’ si sobrevive o no. Es una táctica ya conocida en su historial (de Trump): minimizar acuerdos existentes para renegociarlos desde una posición de fuerza”, analiza Enrique Quintana.
El sector automotriz será un factor de tensión política porque, además, hay un cálculo electoral —observó Enrique Quintana— sobre el “electorado industrial”. Ya el estudio Top Risks 2026 observaba que la reindustrialización que quiere Trump “no será barata” y que es “poco probable” la eliminación del T-MEC por el grado de integración económica que hay entre las tres economías del T-MEC, señaló Eurasia Group.
Trump insistió que “no necesitamos que los carros se hagan en Canadá o en México, queremos que se hagan aquí”, haciendo eco a la Estrategia de Seguridad Nacional y su objetivo de fortalecer la economía nacional a través de la reindustrialización.