Alertan freno al ‘nearshoring’ por revisiones del T-MEC; peligran capitales en México
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BBVA advirtió que la falta de reglas claras a largo plazo detendrá la compra de parques industriales y obligará a empresas a evaluar otros mercados
Las revisiones anuales del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y la fijación de su vigencia a 10 años pueden afectar la relocalización de empresas en el país debido a la falta de certeza para las inversiones, advirtió Yolanda Aguirre, integrante de la Comisión Técnica de Comercio Exterior del Colegio de Contadores Públicos de México.
“No habrá una renovación de 16 años más del tratado y lo que vamos a estar viendo es un periodo de mayor incertidumbre, justo cuando deberíamos de tener certeza para que el nearshoring se desarrolle en México”, sostuvo.
“Las empresas tienen que estar preparadas para todos los cambios que se vienen con las reglas que nos van a estar revisando, principalmente en la industria automotriz y agroalimentaria, así como en aspectos importantes como trata de personas y cumplimiento laboral. Sí viene un periodo de incertidumbre para empresas mexicanas y estadounidenses, porque todos vamos a estar a expensas de que se hagan ajustes a las reglas que hoy conocemos”, explicó.
Aguirre detalló que cuando las empresas invierten a largo plazo, adquieren parques industriales, importan maquinaria y equipo, y capacitan al personal. “Con una revisión anual, nos vamos a estar enfrentando a que esas nuevas inversiones puedan detenerse e inclusive las que ya están en México pudieran evaluar nuevos mercados en donde se vean más beneficiados con reglas claras a largo plazo”, comentó.
Al respecto, destacó que es probable que las corporaciones evalúen llevar sus capitales a otros países de la región como Argentina, Chile y Colombia.
Por otra parte, en el análisis de BBVA titulado “México ante la revisión del T-MEC”, publicado el pasado 2 de julio, se advierte que la decisión de Estados Unidos de no refrendar el tratado por el periodo largo solo debe entenderse como el inicio de un lapso prolongado de negociación política, y no como la terminación del acuerdo.
“El principal costo para empresas e inversionistas no sería la pérdida del acceso preferencial al mercado estadounidense, sino la persistencia de la incertidumbre regulatoria y comercial durante los próximos años”, subrayó la institución financiera.
Asimismo, el documento añadió que mantener abierta la revisión del T-MEC le permite a la administración estadounidense presentar el proceso como una negociación en curso de la que aún pueden obtenerse concesiones adicionales por parte de México y Canadá.