Sheinbaum envía mensaje a Trump... Ratifica rechazo a intervención de EU en Venezuela
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Sheinbaum fija postura ante Trump y rechaza la intervención de EU en Venezuela, defendiendo la soberanía, la autodeterminación y la cooperación sin subordinación
La presidenta Claudia Sheinbaum expresó un rechazo firme y categórico a cualquier forma de invasión o intervención extranjera en Venezuela, luego de una acción atribuida al gobierno de Estados Unidos que habría derivado en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, un hecho que, advirtió, vulnera la soberanía de las naciones.
Desde su posicionamiento, la mandataria subrayó que este tipo de acciones no generan democracia, estabilidad ni bienestar, sino que profundizan los conflictos internos y las tensiones regionales. Señaló que la experiencia histórica de América Latina demuestra que la intervención externa ha dejado más daños que soluciones.
Sheinbaum enfatizó que México no avala acciones unilaterales ni el uso de la fuerza como mecanismo para resolver disputas políticas, reiterando que la política exterior mexicana se rige por principios claros y no por presiones geopolíticas.
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LA DOCTRINA HISTÓRICA DE MÉXICO Y LA AUTODETERMINACIÓN
La presidenta recordó que la postura de México está sustentada en el respeto absoluto a la autodeterminación de los pueblos, principio consagrado tanto en la Constitución mexicana como en la Carta de las Naciones Unidas.
Afirmó que América Latina ha padecido durante décadas las consecuencias de intervenciones extranjeras que, lejos de fortalecer instituciones, han provocado inestabilidad, violencia y rezago social. En ese contexto, sostuvo que cada país tiene el derecho inalienable de decidir su modelo político, económico y social.
Sheinbaum destacó que el desarrollo auténtico no puede imponerse desde el exterior, sino construirse desde dentro, con base en la voluntad popular y el respeto mutuo entre naciones.
COOPERACIÓN, SEGURIDAD Y RELACIÓN CON EU
En materia de relaciones internacionales, la mandataria señaló que estas deben basarse en la cooperación para el desarrollo, la inversión productiva y la integración económica regional, especialmente ante los desafíos globales que representa el crecimiento de Asia.
Respecto a la relación con Estados Unidos, explicó que México coopera en temas de seguridad y combate al narcotráfico bajo los principios de responsabilidad compartida, respeto a la soberanía y cooperación sin subordinación.
No obstante, advirtió que la violencia que enfrenta México está estrechamente vinculada al tráfico ilegal de armas provenientes de territorio estadounidense y al alto consumo de drogas en ese país, factores que deben atenderse de manera conjunta y sin dobles discursos.
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DATOS CURIOSOS SOBRE LA POSTURA DE MÉXICO
· La política exterior mexicana se rige por el principio de no intervención
· La autodeterminación es eje central desde el siglo XX
· México ha rechazado históricamente invasiones en América Latina
· La cooperación sin subordinación es clave en la relación con EU
· La ONU respalda el respeto a la soberanía de los Estados
AQUÍ EL POSICIONAMIENTO COMPLETO:
Ciudad de México, 5 de enero de 2026
Posicionamiento de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sobre la situación en Venezuela
Quisiera leer un posicionamiento con relación a lo ocurrido en Venezuela hace unos días. Aunque ya hubo un pronunciamiento previo por parte del Gobierno de México, considero importante presentar uno más amplio y detallado.
La posición de México frente a cualquier forma de intervención es firme, clara e histórica. A raíz de los hechos recientes en Venezuela, donde el gobierno de Estados Unidos llevó a cabo una intervención directa que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, así como en la pérdida de vidas humanas, México reafirma un principio que no es nuevo y que no admite ambigüedades.
Rechazamos de manera categórica la intervención en los asuntos internos de otros países.
La historia de América Latina es clara y contundente: la intervención nunca ha traído democracia, nunca ha generado bienestar ni estabilidad duradera. Solo los pueblos pueden construir su propio futuro, decidir su camino, ejercer soberanía sobre sus recursos naturales y definir libremente su forma de gobierno.
Nuestra posición está consagrada en la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, pero no es solo un principio nacional. La Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional establecen de manera inequívoca el respeto a la soberanía de los Estados, a su integridad territorial y al derecho de los pueblos a la libre determinación.
Por ello afirmamos con toda claridad que, para México —y así debe ser para todas y todos los mexicanos—, la soberanía y la autodeterminación de los pueblos no son opcionales ni negociables. Son principios fundamentales del derecho internacional y deben respetarse siempre, sin excepciones.
La acción unilateral y la invasión no pueden ser la base de las relaciones internacionales del siglo XXI. No conducen ni a la paz ni al desarrollo. George Washington, en 1796, llamó a observar la buena fe y la justicia hacia todas las naciones, y a cultivar la paz y la armonía entre ellas.
El continente enfrenta hoy nuevos desafíos. La competencia económica global, particularmente frente al crecimiento de Asia, no se construye con el uso de la fuerza para someter a otros pueblos, sino con cooperación para el desarrollo, inversión productiva, innovación, educación y bienestar social.
Sostenemos que el continente americano puede y debe avanzar hacia una nueva visión, basada en la cooperación y no en la intervención. Esto implica, de manera concreta:
Primero. El respeto pleno y estricto a la soberanía y a la autodeterminación de los pueblos. Cada nación tiene el derecho inalienable de decidir su modelo político, económico y social, sin presiones externas.
Segundo. La inversión productiva orientada al desarrollo en infraestructura, energía, transporte, educación, ciencia y tecnología. El desarrollo se construye.
Tercero. Una integración económica regional basada en cadenas productivas compartidas, comercio justo y beneficios para todos los países del continente, que nos permita ser autosuficientes como región y, al mismo tiempo, competir frente al crecimiento de Asia.
Cuarto. El bienestar social como eje central del desarrollo. El crecimiento económico que no reduce desigualdades ni pobreza no puede considerarse verdadero progreso.
Quinto. El diálogo permanente entre iguales. La estabilidad del hemisferio se construye con entendimiento, cooperación y respeto mutuo.
México sostiene con convicción que América no pertenece a una doctrina ni a una potencia. El continente americano pertenece a los pueblos de cada uno de los países que lo conforman. Abraham Lincoln definió la democracia como “el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”. Benito Juárez estableció claramente que “entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.
Esa es la visión que defendemos y seguiremos defendiendo: integración económica del continente y cooperación, con pleno respeto a la soberanía.
En lo que respecta a la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia organizada, en los últimos meses hemos establecido un entendimiento con Estados Unidos basado en cuatro principios: respeto a la soberanía y a la integridad territorial; responsabilidad compartida y diferenciada; respeto y confianza mutua; y cooperación, sin subordinación.
México coopera con Estados Unidos, incluso por razones humanitarias, para evitar que el fentanilo y otras drogas lleguen a su población, particularmente a las y los jóvenes. Como lo hemos dicho en otras ocasiones, no queremos que el fentanilo ni ninguna droga se acerque a ningún joven, ni en Estados Unidos, ni en México, ni en ningún otro lugar del mundo. Lo hacemos de manera responsable y decidida.
Para México, el objetivo central es reducir la violencia y construir una paz duradera con justicia en nuestro territorio. Los resultados están a la vista: una reducción del 37 por ciento en el homicidio doloso, cientos de toneladas de drogas ilegales incautadas y decenas de delincuentes extraditados.
Sin embargo, es importante recalcar que, cuando hablamos de responsabilidad compartida, respeto y confianza mutua, esta violencia que se vive en nuestro país tiene entre sus causas la entrada ilegal de armas de alto poder desde Estados Unidos hacia México, así como el grave problema del consumo de drogas en el país vecino.
De igual forma, hemos señalado que debe combatirse con firmeza a los grupos que distribuyen droga y lavan dinero, tanto en México como en Estados Unidos. Como lo he expresado en conversaciones con el presidente Trump, la atención a las causas también es fundamental. Incluso hemos coincidido en que los valores, el apoyo familiar, la educación y la comunicación masiva son herramientas indispensables para evitar el consumo de drogas.
Finalmente, es necesario reafirmar que en México manda el pueblo y que somos un país libre, independiente y soberano.
Cooperación, sí; subordinación e intervención, no.
Esta es la posición que queríamos hacer de su conocimiento el día de hoy.