La mayor tragedia
“Morena obtiene sus votos con la gente más ignorante. Entre más analfabetismo más apoyo para Morena”.
Andrés Manuel López Obrador, expresidente de México.
Usted trabaja todo el año. En ocasiones su jefe le pide que labore los fines de semana o que cubra el turno de la noche. Debe someterse a un sinfín de preceptos legales y se ve forzado a admitir injustas deducciones por concepto de impuestos, de Seguro Social, Infonavit...
A pesar de todo su esfuerzo para dar a su familia una vida digna, tiene que gastar enormes cantidades por la educación de sus hijos en colegios privados, pues las escuelas de gobierno, como comúnmente se conocen, se han convertido en un espacio cada vez más descuidado; los menores se ven inmersos en un ambiente más violento; el nivel educativo va en picada y a los maestros cada vez se les exige menos en cuanto a su preparación.
El rezago educativo en México es alarmante. Cuando López Obrador era candidato a la presidencia en 2017, decía que una de las prioridades de su administración sería la de lograr que más niños y jóvenes recibieran educación. Hoy, cuando hemos cumplido ocho años de los gobiernos de la mal llamada cuarta transformación, vemos con tristeza que uno de los fracasos mayores de los gobiernos morenista ha sido en el tema educativo.
Bastaron ocho años para que se eliminaran los recursos para la escuela de tiempo completo; se dejó de prestar importancia a la prueba PISA y los resultados los vemos ahora: México se ha convertido en uno de los peores países de la OCDE en cuanto a los resultados de las evaluaciones en matemáticas y en comprensión lectora. Se editaron nuevos libros de texto en los que no se tomó en cuenta a los padres de familia, a los especialistas del tema, ni mucho menos a los maestros.
En esos libros se privilegió la propaganda política, abandonando el conocimiento matemático. Por si fuera poco, con la 4T, incluido su segundo piso, se volvió a fortalecer a los sindicatos de la educación, entregándoles el control del sistema educativo. Hoy vemos como una novia caprichosa y despreciable a los líderes de la CNTE que cuando va a haber elecciones presidenciales, o un evento que atraerá la atención mundial, invariablemente se manifiestan elevando el nivel de sus exigencias económicas.
Contra las mentiras... la verdad tal cual es, cruda y cruel. Durante ocho años de administraciones morenistas se le ha hecho un daño terrible a México empezando por culpar a las administraciones pasadas del pésimo estado actual del ramo educativo. Sin embargo, en sexenios pasados se lograron grandes avances en dicho rubro, como por ejemplo, con la reforma educativa de Peña Nieto que buscaba, entre otras cosas, premiar con mejores puestos a los maestros que mejor se preparaban.
Aurelio Nuño, exsecretario de Educación Pública, resumió en pocas palabras el estado actual de las cosas: “El modelo educativo que nosotros construimos tenía como título ‘Educar para la libertad y para la creatividad’ y es el sentido de la reforma que hicimos. Esto es totalmente distinto a la visión que ha tenido este gobierno de la 4T, que es una visión de educar para la dominación”.
Hoy vemos los tristes resultados en rubros como la seguridad pública, en el sector salud y en cuanto al combate contra la corrupción. Pero una de las peores tragedias es el profundo retroceso en el ramo educativo.
En los años ochenta se alcanzó la meta de que el 100 por ciento de los niños fueran a una escuela de educación primaria. En 2015, durante el gobierno de Peña Nieto, se logró la cobertura universal de educación secundaria.
En 2018, a meses de que iniciara la gestión de López Obrador, había una cobertura de un 85 por ciento en el bachillerato. Hoy, en 2026, por primera vez en un siglo, tenemos un sistema que en lugar de sumar a la cobertura educativa, disminuyó el porcentaje de mexicanos con acceso a la educación en el ciclo 2025-2026.
En primaria, por ejemplo, ahora tenemos una cobertura del 98 por ciento. En secundaria, hay una cobertura del 93.9 por ciento, siendo que en 2018 se reportó una cobertura universal en este nivel educativo. En cuanto a bachillerato, la cobertura es del 82 por ciento, tres puntos porcentuales menos que en la administración priista de Enrique Peña. Esta caída en la cobertura educativa a todos los niveles, se traduce en cientos de miles de niños y adolescentes mexicanos que abandonaron las aulas durante los últimos ocho años.
Hoy, la cobertura educativa retrocedió en todos los niveles cuando la población en México ha crecido. Es increíble, pero en los ocho años de la 4T, más de 2 millones 600 mil mexicanos abandonaron las aulas. Muchos son los factores de esta trágica deserción escolar. Uno de ellos, es que dentro de todos los fideicomisos e instituciones desaparecidas en la actualidad, estaba el programa Prospera, que becaba a las familias más marginadas para que los niños y jóvenes, en lugar de tener que trabajar, fueran a la escuela.
No cabe duda que las facultades que el hombre posee al nacer son susceptibles de extirpación, de cultivo o de mejora. Vergüenza deben sentir Morena y sus gobiernos, así como los malos maestros, pues en los últimos años no han hecho otra cosa más que extirpar el derecho de las niñas y niños de obtener una buena preparación educativa y, por ende, conocer lo que significa un futuro mejor.
javier@10minutos.mx