Sheinbaum y las batallas internas en la 4T
COMPARTIR
TEMAS
Personajes
Organizaciones
La FGR tiene integrado un expediente para levantar cargos contra de Jorge Amílcar Olán Aparicio, y su primo, Miguel Ángel Aparicio
Esta semana, salvo posposiciones de última hora, podrían asomarse un punto de quiebre decretado por Palacio. La Fiscalía General de la República, que conduce Ernestina Godoy, tiene integrado un expediente para levantar cargos por evasión fiscal y uso de recursos de origen ilícito en contra de Jorge Amílcar Olán Aparicio, y su primo, Miguel Ángel Aparicio, ligados con la empresa “Portacelis Gas and Oil”, constituida a finales de 2024, pero que en febrero de 2025 ya incurría en negocios de huachicol fiscal.
Esta sería la primera de una cadena de acusaciones penales en contra de Amílcar Olán, amigo cercano y, en algún momento, incluso benefactor de los hermanos Andrés “Andy” y Gonzalo “Bobby” López Beltrán, hijos del expresidente López Obrador. Se prevé que estos procesos, algunos federales, otros en el ámbito estatal -en particular, Tabasco-, permitan deslindar responsabilidades de los hermanos López Beltrán en las múltiples operaciones de Olán Aparicio y sus cómplices.
Testimonios de personas cercanas al manejo legal y político del caso lo encuadran como parte de una serie de acciones -algunas ya en curso- de la presidenta Sheinbaum Pardo para acotar a bloques políticos internos que han pretendido erigirse como contrapesos de Palacio.
Apenas este fin de semana se produjo en el equipo presidencial un reto de vencidas ante la invitación del gobierno de Donald Trump para que la mandataria acudiera ayer domingo a la ceremonia de entrega de la copa a la selección que ganó el Mundial de futbol. Un segmento moderado del gabinete, en contacto frecuente con la agenda de seguridad (incluso desde la óptica militar), diplomática y comercial, se mostró favorable, por la posibilidad que ello atraería de relajar las tensiones con la Casa Blanca. La facción más ideológica, que se ha hecho sentir a lo largo de la crisis con Washington, se opuso. Al final, ganaron la moderación y el pragmatismo.
En otro escenario, hay indicios de que la renuncia obligada de Ulises Lara, quien tuvo una posición clave en la fiscalía federal, no respondió -o no sólo- a los alegatos en su contra por corrupción en protecciones brindadas a casinos, a una presumible extorsión sobre Emilio Lozoya, exdirector de Pemex, o a las presuntas filtraciones y encubrimientos en la relación con agencias de seguridad norteamericanas. Su desafío mayor habría sido abrir un frente al interior de la misma Fiscalía contra la influencia de Omar García Harufch, secretario de Seguridad federal y uno de los personajes más poderosos en el gobierno Sheinbaum.
Lara López y García Harfuch se ubican en las antípodas del régimen de la llamada cuarta transformación. El primero se halla subordinado a Martí Batres y a la ministra Lenia Batres, ambos en una corriente radical que a finales de 2023 descarriló la posibilidad de que García Harfuch fuera candidato para gobernar la ciudad de México.
Faltan señales adicionales, pero es posible que en esta misma línea de control sobre facciones políticas internas marchen los arrestos del controvertido empresario bajacaliforniano Ricardo Thompson Navarro, y de su socio minoritario, el exgobernador Ernesto Ruffo, en una empresa acusada de huachicol fiscal.
APUNTES: LOS ENIGMAS DE QUINTANA ROO
La visita de la presidenta Sheinbaum a Quintana Roo abrió diversas incógnitas. Coincidió con el arresto en la víspera de Octavio Domínguez Fernández, en Cancún. Se trata de un empresario facturero ligado públicamente con políticos en ese municipio y en otros de la entidad. Titulares de alcaldías o familiares suyos venden permisos ilegales y cobran derecho de piso a las mafias que trafican drogas, migrantes y aun niños para el emporio de comercio sexual en la región. Las conexiones áreas hacia todos los destinos estatales van en picada. Pese a ello, el Partido Verde se prepara para obtener en la entidad una nueva gubernatura bajo su control.