¿Ser Therian es un trastorno mental? Esto explican especialistas
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Especialista analiza qué significa ser therian y aclara dudas sobre salud mental.
En las últimas semanas, el término therian ha comenzado a circular con mayor frecuencia en redes sociales y foros digitales. Videos, testimonios y comunidades en línea han despertado curiosidad y también polémica. Pero, ¿qué son realmente los therians? ¿Se trata de una moda, una identidad simbólica o de un trastorno psicológico? Un especialista en salud mental explica qué dice la psicología al respecto.
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La palabra therian proviene del griego therion, que significa “bestia” o “animal salvaje”. Las personas que se identifican como therians expresan una conexión profunda e interna con un animal específico, al que consideran parte de su identidad. No se trata simplemente de admirar a un animal o sentirse representado por sus características, sino de experimentar una identificación personal que puede describirse como espiritual, psicológica o simbólica.
Algunos therians afirman sentir que, en un plano interno, son lobos, felinos, aves u otras especies. Esta vivencia puede manifestarse mediante comportamientos simbólicos, intereses particulares o una fuerte sensación de pertenencia hacia ese animal.
¿Es una enfermedad mental?
Desde el punto de vista clínico, la respuesta corta es no. La identidad therian no está reconocida como un trastorno mental en manuales diagnósticos oficiales como el DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales). Los especialistas señalan que una creencia o identidad solo se considera patológica cuando provoca sufrimiento significativo, deterioro funcional o pérdida del contacto con la realidad.
Un psicólogo consultado explica que muchas personas utilizan símbolos o narrativas para construir su identidad. En la adolescencia y juventud, por ejemplo, es común explorar distintas formas de autodefinición. Mientras la persona mantenga conciencia de su realidad biológica y no presente síntomas psicóticos (como delirios firmemente arraigados que afecten su funcionamiento) no se puede hablar automáticamente de enfermedad mental.
Diferencia entre identidad y trastorno
Es importante distinguir entre una identidad cultural o personal y un trastorno psicológico. Existen comunidades como los otherkin o los furries, que también exploran vínculos simbólicos con animales o criaturas ficticias, sin que esto implique necesariamente un problema psiquiátrico.
El especialista subraya que la clave está en el impacto en la vida diaria. Si la persona trabaja, estudia, mantiene relaciones saludables y entiende que su identidad es una experiencia subjetiva, no hay criterios clínicos para diagnosticar un trastorno. En cambio, si hay aislamiento extremo, angustia intensa o desconexión con la realidad, sería necesario evaluar otros factores de salud mental, independientemente de la identidad therian.
El papel de las redes sociales
El auge del término está estrechamente ligado a plataformas digitales, donde los jóvenes encuentran espacios para compartir experiencias similares. Las redes permiten que personas con intereses o vivencias poco comunes se conecten y formen comunidades. Esto puede generar sensación de pertenencia, pero también puede amplificar malentendidos o críticas externas.
Algunos expertos advierten que el fenómeno también debe analizarse en el contexto del desarrollo adolescente, etapa caracterizada por la búsqueda de identidad. En este sentido, la identificación con un animal puede funcionar como metáfora de rasgos personales, emociones o formas de afrontar el mundo.
¿Cuándo buscar apoyo profesional?
Aunque ser therian no es una enfermedad mental por sí mismo, cualquier persona que experimente ansiedad, depresión, confusión persistente sobre su identidad o dificultades para relacionarse debería considerar apoyo psicológico. La salud mental no depende de etiquetas, sino del bienestar y la funcionalidad en la vida cotidiana.
En conclusión, los therians representan una forma contemporánea de identidad que combina simbolismo, autopercepción y comunidad digital. La psicología actual no la clasifica como trastorno mental. Como en muchos fenómenos sociales emergentes, el enfoque más útil no es la estigmatización, sino la comprensión informada y el acompañamiento profesional cuando sea necesario.