Fueron los vikingos los que se cristianizaron, se casaron con los vencidos, adoptaron las lenguas y las formas de los pueblos conquistados. Es decir, se dejaron absorber y desearon ser absorbidos
El periodista Andrés Oppenheimer aclara en su libro que, aunque los países más felices tienen altos niveles de ingresos, no hay una relación automática que haga que cuanto más rico es un país, más feliz sea su gente