Participa la Marina en ejercicio naval multinacional en Hawái
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Se trata de ejercicios de guerra antisubmarina, desembarcos anfibios, abordaje e inspección de embarcaciones, defensa aérea, entre otros
CDMX.- La Armada de México participa en ejercicios de guerra antisubmarina, desembarcos anfibios, abordaje e inspección de embarcaciones, defensa aérea y operaciones de interdicción marítima como parte de RIMPAC 2026, el mayor adiestramiento naval multinacional del mundo que se desarrolla en Hawái.
Las maniobras se realizan con los buques ARM “Benito Juárez” (POLA-101) y ARM “Usumacinta” (A-412), que desde el pasado 8 de julio se incorporaron a la fase operativa del ejercicio junto con unidades navales, submarinos y aeronaves de una treintena de países.
Uno de los entrenamientos más recientes reunió a personal de la Armada de México con elementos de la Guardia Costera de Filipinas para ejecutar prácticas de interdicción marítima, consistentes en el abordaje, inspección y aseguramiento de embarcaciones sospechosas, además del intercambio de procedimientos tácticos entre ambas fuerzas navales.
FORTALECIMIENTO DE LA INTEROPERABILIDAD
Imágenes difundidas por la Tercera Flota de Estados Unidos muestran a efectivos mexicanos y filipinos realizando operaciones conjuntas a bordo de un buque de la Armada de México, como parte de las actividades para fortalecer la interoperabilidad entre las fuerzas participantes.
De manera paralela, el ARM “Usumacinta”, especializado en operaciones anfibias, participa en ejercicios para el desembarco de tropas y vehículos, inserción de infantes de Marina, evacuaciones médicas y apoyo logístico durante escenarios de combate y atención de desastres.
El programa de adiestramiento también contempla maniobras de guerra de superficie, búsqueda y rescate, neutralización de explosivos, atención de bajas masivas, reabastecimiento de combustible en alta mar y defensa aérea, con el propósito de fortalecer la capacidad de operar bajo un mando multinacional.
RIMPAC -Rim of the Pacific- es organizado cada dos años por la Marina de Estados Unidos y es considerado el principal ejercicio naval multinacional del mundo por el número de países, buques, aeronaves y efectivos que concentra.
PARTICIPAN 31 NACIONES
La edición 2026 reúne a 31 naciones, más de 30 buques de superficie, cinco submarinos, más de 190 aeronaves y alrededor de 30 mil elementos, quienes participan en operaciones navales, anfibias y aéreas para mejorar su capacidad de respuesta ante escenarios de conflicto, seguridad marítima y asistencia humanitaria.
El mando general del ejercicio corresponde a la Tercera Flota de Estados Unidos; Chile ocupa la subcomandancia; Japón la vicecomandancia; Corea del Sur dirige el componente marítimo y Canadá el componente aéreo, mientras que la Marina de Guerra del Perú encabeza una de las agrupaciones anfibias.
La participación mexicana fue autorizada por el Senado con un contingente de hasta 536 elementos, además de los buques ARM “Benito Juárez” y ARM “Usumacinta”, armamento, vehículos y equipo especializado.
Sin embargo, un estado de fuerza de la Armada de México, obtenido por el diario “Reforma”, reporta que el contingente operativo al corte más reciente del ejercicio está integrado por 426 elementos.
SIN REPORTES DE INCIDENTES
El documento identifica 4 almirantes, 168 capitanes, 104 oficiales, 11 cadetes, 127 elementos de Clases y Marinería (CLASMAR) y 12 integrantes de apoyo administrativo, distribuidos entre el Mando y Grupo de Comando, el Componente Anfibio, el Componente Marítimo, el Estado Mayor Combinado, el Componente Terrestre y el Componente de Operaciones Especiales.
Asimismo, el parte operativo señala que todos los componentes del contingente mexicano se mantienen “sin novedad”, sin incidentes registrados durante el desarrollo de las maniobras.
Las unidades mexicanas zarparon del puerto de Manzanillo, Colima, el pasado 6 de junio y permanecerán en operaciones hasta la conclusión de RIMPAC, prevista para el 31 de julio, para posteriormente emprender el regreso a México, con arribo programado para el 9 de agosto.
Para la Armada de México, el ejercicio representa una oportunidad para validar procedimientos de combate, mando, comunicaciones y logística bajo estándares internacionales, además de fortalecer su interoperabilidad con algunas de las principales fuerzas navales del mundo.