Agresor de Teotihuacán era imitador de masacres en EU con ‘perfil psicopático’ y ‘recibía órdenes que no eran de la Tierra’
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El fiscal de Edomex señaló que Julio César ‘N’ tenía la tendencia que se conoce como ‘copycat’
Julio César Jasso Ramírez, el sujeto identificado como el autor del tiroteo en la Zona Arqueológica de Teotihuacán, en Estado de México, que dejó una mujer canadiense muerta y 13 lesionados de origen extranjero, tenía un perfil psicopático con tendencia a copiar situaciones violentas que sucedieron en otros países, además de que en su mochila tenía literatura sobre la masacre de Columbine, ocurrida en Estados Unidos el 20 de abril de 1999.
El fiscal General de Justicia del Estado de México, José Luis Cervantes Martínez, afirmó durante la conferencia de prensa de Claudia Sheinbaum que el agresor de Teotihuacán tenía la tendencia que se conoce como ‘copycat’, es decir, un imitador de otros sucesos trágicos, además de arrojar un perfil psicopático.
“La evidencia recolectada en hasta este momento y de manera indiciaria, arroja un perfil psicopático del agresor caracterizado por una tendencia a copiar situaciones que sucedieron en otros lugares, en otros momentos y por otros personajes. Esta tendencia que es una cuestión que se le puede conocer como copycat es a veces replicada indebidamente en algunos países y en este caso es un indicio, es una hipótesis de investigación que así sucedió”, aseguró el funcionario del Edomex ante la prensa de Palacio Nacional.
“Por lo que respecta al atacante, cuyo nombre es Julio César Jasso Ramírez perdió la vida por propia mano, toda vez que en el momento de repetir la agresión, la Guardia Nacional lo hiere en una pierna, se presume porque así tiene un impacto en una pierna y al momento de ser inmovilizado por la Guardia Nacional, oportunamente, él toma el arma de fuego y los testigos son coincidentes en que la acción en su contra a una distancia no mayor a 15 centímetros”, aseguró el fiscal de Estado de México.
”NO FUE UN ACTO ESPONTÁNEO”
Por lo que derivado de las investigaciones, afirman que “este acto no fue espontáneo. Esta persona visitó (Teotihuacán) de manera preliminar”; señalando que el autor del tiroteo ya se había hospedado previamente en hoteles aledaños a la zona turística en varias ocasiones, por lo que “desde ahí planeó y llevó a cabo las labores de acercamiento con los lugares que iba a utilizar para cometer su acción violenta”.
Entre sus pertenencias destacan una mochila con una bolsa de plástico de 52 cartuchos útiles del calibre .38 especial, una arma punzó cortante, además de su credencial del INE, un teléfono de celular análogo, boletos de autobús, libros, imágenes e incluso manuscritos presuntamente relacionados con los hechos violentos de la masacre de Columbine.
“Como indicios relevantes y del material asegurado al perpetrador, se inspeccionó ministerialmente y pericialmente una mochila en su poder que a la par del arma de fuego que le fue encontrada y una arma punzó cortante, que tenía había 52 cartuchos útiles del calibre .38 especial en una bolsa de plástico que en todo momento de la agresión portó en una de sus manos a la par que detonaba su arma de fuego en contra de algunas de las personas que se encontraban privadas de su libertad;
“Asimismo, entre sus pertenencias, destaca una credencial del INE, un teléfono de celular análogo, boletos de autobús, mochila tipo táctica, literatura, imágenes, manuscritos, presuntamente relacionados con hechos violentos que se tiene conocimiento, pudieron haber sucedido en los Estados Unidos en abril de 1999”, indicó Cervantes Martínez.
RECIBÍA ÓRDENES QUE NO ERAN DE ESTA TIERRA
Además de encontrar libros alusivos a tiroteos, “y a figuras que tienen que ver con este tipo de acciones violentas”, el fiscal del Estado de México comentó sobre los manuscritos encontrados entre las pertenencias de Jasso Ramírez había notas con las que avisaba del crimen que iba a cometer en la zona arqueológica, señalando que “recibía órdenes de una autoridad que no era de esta tierra”, Cervantes Martínez no detalló más sobre esos textos al formar parte de las investigaciones, aunque sí que se trata de un tiroteo en 1999 en el vecino país.
Hecho violento que ha sido referenciado en otros crímenes en México, sobre todo en escuelas a manos de estudiantes.
Masacre de Torreón inspirada en Columbine, cuando la mañana del viernes 10 de enero de 2020, un niño de 11 años disparó contra 5 de sus compañeros y en el Colegio Cervantes de Torreón y posteriormente se quitó la vida.
Según informes de las autoridades y del propio Gobernador de Coahuila, el menor de nombre José Ángel y que cursaba el sexto de primaria pidió permiso para ir al baño, y su maestra, al ver que el menor no regresaba fue a buscarlo y al encontrarlo en el pasillo disparó contra ella y alumnos que se encontraban en el lugar.
El menor había cambiado su uniforme por un pantalón oscuro, tirantes y una playera con la leyenda ‘Natural Selection’, en una posible referencia a Eric Harris, estudiante de preparatoria que junto a Dylan Bennet cometieron un tiroteo escolar el 20 de abril de 1999 en la llamada Masacre de la Escuela Preparatoria de Columbine en Denver, Colorado.
“Hasta este momento, lo que tenemos, nos permite establecer que esta persona tenía una alteración de carácter psiquiátrico o psicológico”, mencionó el fiscal, ya que el agresor “hacía alusiones a que recibía órdenes de alguna entidad que no es de esta Tierra y sin especificar cuál”, por lo que tenía motivaciones interiores que manifestó en su vestimenta con “simbologías y analogías, con hechos que sucedieron en otras latitudes, en otro momento y por otras personas”.
El funcionario aseguró que el agresor “perdió la vida por propia mano”, se trataba de un hombre de 27 años originario de Tlapa, Guerrero, quien primero había llegado a Ciudad de México antes de ir a la zona arqueológica; por lo que descartaron que Julio César perteneciera a una célula criminal y que haya recibido ayuda de una tercera persona para el ataque.
¿QUÉ ES UN ‘COPYCAT’?
El término copycat en ocasiones en replicado indebidamente “en algunos países”, aunque en este caso se trataría de una “hipótesis de investigación”. El fiscal José Luis Cervantes Martínez explicó que el copycat es una “repetición de patrones”.
Es decir, un crimen por imitación, aquellos inspirados en otros actos delictivos que tuvieron un alcance mediático importante, que tienen sus fuentes de difusión en la industria del entretenimiento, como el cine o la literatura, pero los mismos hechos en el mundo real también es motivo de imitar.
Tras la cobertura mediática a hechos violentos con implicaciones trágicas al tratarse de crímenes colectivos, que por su misma naturaleza contienen características para trascender en la información consumida por la población, puede generar que un criminal en potencia busque replicar o emular el impacto generado por el crimen original.
¿QUÉ ES LA PSICOPATÍA?
A Julio César también se le determinó un “perfil psicopático”, el trastorno psicológico con rasgos y señales que pueden identificarse.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señala que la psicopatía es un problema relacionado con las emociones, las personas que lo padecen no tienen consideración por lo demás, pues aunque llega a reconocer que su actual es “inapropiado”, en realidad no es empático hasta llegar a minimizar las consecuencias.
No es sinónimo de “locura” no de violencia, un individuo con rasgos psicopáticos se distinguen principalmente en tres carencias fundamentales: la ausencia de empatía, ausencia de remordimiento y ausencia de vínculos emocionales genuinos.
MASACRE DE COLUMBINE
La mañana del 20 de abril de 1999 comenzó como cualquier otra en la Columbine High School, ubicada en Littleton, Colorado. Estudiantes caminaban entre pasillos, algunos conversaban en la cafetería y otros se preparaban para sus clases. Nadie anticipaba que ese día quedaría marcado como uno de los episodios más oscuros en la historia reciente de Estados Unidos.
A las 11:19 de la mañana, Eric Harris y Dylan Klebold iniciaron el ataque. Armados con rifles, escopetas y explosivos caseros, comenzaron a disparar en el exterior del plantel antes de ingresar al edificio. Testigos relataron escenas de confusión absoluta: estudiantes corriendo, gritos, y el sonido seco de las detonaciones rompiendo la rutina escolar.
Uno de los momentos más recordados ocurrió dentro de la biblioteca. Según sobrevivientes, Harris gritó: “Get up! Get up!” (‘Levántense’) mientras obligaba a los estudiantes a reaccionar. Instantes después, una frase quedó grabada en la memoria colectiva: “Who’s ready to die?“ (“¿Quién está listo para morir?””). Aquellas palabras, repetidas en distintos testimonios, reflejan el nivel de violencia y frialdad con el que se desarrolló el ataque.
Hoy, el nombre Columbine no solo remite a un lugar, sino a una herida colectiva. Las frases pronunciadas ese día, como “¿Quién está listo para morir ahora?”, siguen resonando como recordatorio de un momento en que la violencia irrumpió sin aviso en un espacio destinado al aprendizaje.
El silencio que quedó después de los disparos aún se percibe en cada aniversario, donde la memoria se convierte en una forma de resistencia frente al olvido. Hasta que las detonaciones de un revólver el 20 de abril de 2026 a cientos de kilómetros de Colorado, vuelve a poner en el ojo mediático la tragedia que no se olvida.