A falta de regulaciones estrictas por parte de los gobiernos, así como los riesgos inminentes en las relaciones sociales por la IA, el cofundador de Microsoft insiste en cambios de timón
Su insaciable demanda de agua, electricidad, suelo y materiales podría hacer subir los precios y dejar a otros sectores compitiendo por unos recursos cada vez más escasos
Por el desenfrenado gasto de capital surgen dudas sobre las inversiones; Moodys declaró que las métricas crediticias de estos gigantes de la inteligencia artificial son ‘muy sólidas’
La fatiga tecnológica ha dejado de ser una simple queja para convertirse en un problema financiero y de salud mental con un impacto directo en las cuentas: 322 mil millones de dólares al año
Si bien hay muchas diferencias, la principal es que la IA es financiada y controlada por empresas como Microsoft, Google y Meta, que no corren peligro de desaparecer, a diferencia de las empresas puntocom, que eran un puñado de ingenieros
El principal argumento de los pesimistas contra el auge de la IA es el dinero que está entrando en el mundo de las empresas emergentes y los miles de millones que esas empresas están gastando en centros de datos
Si bien actualmente un número aproximadamente igual de mujeres y hombres utilizan ChatGPT para tareas personales, en el lugar de trabajo ha surgido una clara brecha de género
En un memorándum, el cofundador de Microsoft se opuso a lo que denomina una “perspectiva catastrofista” y parece haber cambiado su postura sobre los riesgos del calentamiento del planeta