SSP de Jalisco detecta grupos violentos en marcha por el agua y evita detenerlos
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Decidieron no intervenir directamente bajo la excusa de evitar una confrontación que pusiera en riesgo a las y los manifestantes
GUADALAJARA.- Aunque la Secretaría de Seguridad de Jalisco tenía información de inteligencia sobre posibles ataques e identificaron cinco grupos que presuntamente participaron en actos violentos durante la marcha del pasado domingo, decidieron no intervenir directamente bajo la excusa de evitar una confrontación que pusiera en riesgo a las y los manifestantes.
La estrategia permitió que durante horas continuaran los actos violentos ajenos a la movilización ciudadana, que dejaron incendios en accesos al Palacio Legislativo y al Poder Judicial, daños a Palacio de Gobierno y afectaciones a cámaras de videovigilancia, plazas públicas y negocios del Centro de Guadalajara.
El Secretario de Seguridad, Juan Pablo Hernández, aseguró que las áreas de inteligencia de la dependencia, de la Policía de Guadalajara y de la Fiscalía ya tenían indicios de posibles agresiones contra policías y ataques a edificios públicos.
“El trabajo previo por parte de las áreas de inteligencia, tanto de Guadalajara como la de Secretaría de Seguridad, como de Fiscalía, fueron los que nos nos ayudaron a tener una sospecha razonable que iban a venir grupos a a incitar a la violencia (...) teníamos esa información y teníamos el dato de que iban a irrumpir tanto en Palacio de Gobierno como en en el propio Congreso”, señaló Hernández.
COMUNICACIÓN SE DIO MEDIANTE TELÉFONOS ENCRIPTADOS
Incluso, afirmó que detectaron personas que presuntamente se coordinaban mediante radios y teléfonos encriptados, además de conversaciones en chats donde supuestamente se ofrecían premios a quienes lesionaran a elementos de seguridad.
Pese a esa información, la Policía permaneció al interior de varios inmuebles, como el Congreso del Estado y el Palacio de Gobierno, mientras los grupos señalados continuaban con las agresiones.
Por su parte, el Secretario General de Gobierno, Salvador Zamora, justificó la decisión al señalar que una intervención directa habría podido desencadenar una confrontación similar a la registrada durante la primera manifestación, realizada el 11 de octubre frente a Casa Jalisco.
“En el momento que hubiéramos salido en los momentos álgidos a detener a estas personas que tenemos identificadas y que vamos a ir por ellos, hubiéramos provocado lo que sucedió una semana antes”, argumentó.
JUSTIFICA GOBIERNO DE JALISCO EL NULO DESPLIEGUE DE POLICÍAS
Zamora atribuyó la decisión de no desplegar policías en las calles durante la marcha a la petición de un solo colectivo. Explicó que, de los 28 grupos con los que buscaron establecer contacto, lograron hablar con seis, pero únicamente se reunieron con un representante de uno de ellos, quien solicitó que no hubiera policías en las calles.
Según el funcionario, sí se contempló la presencia de Policía Vial para cuidar los cruces, además de Protección Civil, servicios médicos e hidratación.
Las acciones ocurren ocho días después de la Primera Marcha por el Agua en Guadalajara, en la cual se registró un uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía estatal; las autoridades ya reconocieron errores.
SE NIEGAN A INFORMAR SOBRE EL RESPONSABLE DEL OPERATIVO DE SEGURIDAD
Al ser cuestionado sobre quién estuvo a cargo del operativo de seguridad durante la marcha del 11 de octubre en Casa Jalisco, Zamora evitó dar una respuesta y dijo que prefería reservarse esa información.
El Secretario de Gobierno aseguró que la prioridad fue proteger a quienes se manifestaban pacíficamente y evitar que la actuación policial pusiera en riesgo su integridad.
Sin embargo, al cuestionarle por qué los elementos no actuaron cuando los propios manifestantes identificaron y separaron a personas infiltradas, algunas de las cuales después se desplazaron por calles aledañas para continuar con los actos violentos, el Secretario insistió en que los presuntos agresores buscaban provocar a los policías para generar una confrontación.
Por su parte, el Secretario de Seguridad aseguró que identificaron cinco grupos durante la manifestación: uno integrado por personas con playeras de equipos de futbol; otro que habría lanzado petardos y bombas molotov cerca de edificios del Poder Judicial y Legislativo; uno más que presuntamente cortaba el alambrado de las vallas y lanzaba petardos; un grupo en el que, según las autoridades, participaron menores de edad arrojando piedras, y otro al que atribuyeron pintas y daños en Palacio de Gobierno y cámaras de videovigilancia.
Afirmó que algunos se relevaban durante la jornada y que al menos tres grupos de personas con características similares participaron en distintos momentos.
INDAGAN PÁGINAS DE FB DE CDMX DESDE DONDE SE CONVOCÓ
También señaló que las autoridades investigan páginas de Facebook que convocaron a personas desde la Ciudad de México, aunque no presentó pruebas concluyentes sobre quiénes estaban detrás de ellas ni sobre la identidad de los presuntos organizadores de los actos violentos.
Pese a asegurar que tenían identificados a algunos participantes, las autoridades solicitaron a la ciudadanía que reconociera los rostros difundidos por el Gobierno y presentara denuncias para ayudar a localizar a los responsables.
Sobre el saldo de la jornada, Zamora reportó 15 policías lesionados y seis civiles que recibieron atención médica, dos de los cuales fueron trasladados a hospitales.
También informó que los daños en Palacio de Gobierno ascienden, en una primera estimación, a 15 millones de pesos. Entre las afectaciones mencionó 50 ventanas y tres vitrales destruidos, daños en cantera, puertas, luminarias y cámaras de videovigilancia.
Las autoridades reportaron inicialmente 10 personas detenidas, aunque al final de la conferencia el Secretario de Seguridad indicó que seis permanecían detenidas por delitos y que las demás probablemente ya estaban en sus casas.
El Coordinador general de Seguridad, Roberto Alarcón, adelantó que revisarán los operativos de las dos manifestaciones para determinar si es necesario modificar la estrategia ante futuras protestas.
Mientras tanto, los funcionarios sostuvieron que los grupos responsables de los actos violentos no estaban inconformes por la calidad del agua, aunque durante la rueda de prensa no presentaron elementos concluyentes para establecer sus motivaciones.
Las demandas por agua limpia, que convocaron a miles de personas a la manifestación, quedaron marcadas por los daños materiales y la búsqueda de los responsables de los actos vandálicos.