Mientras surgen tendencias tan insólitas como rentabilizar las horas de sueño o simular la vida de la clase trabajadora, los creadores de contenido buscan blindar su labor profesional frente a la precariedad y el control unilateral de las plataformas
A pesar de que el mercado de “influencers” creados por Inteligencia Artificial superará los 1,500 millones de dólares, muchos usuarios sienten rechazo por este tipo de contenidos